En este tema estudiaremos los estilos de bonsáis, pero no solo tendremos en cuenta las normas que siguen, también profundizaremos en su conocimiento para desvelar su razón de ser y sus implicaciones artísticas. Los estilos en bonsái son una esquematización de las formas que se utilizaban en el pasado para modelar los árboles, que tras su profundo análisis sirvieron para establecer una clasificación con la que conseguir agrupar los diferentes estilos que conocemos hoy en día. Su categorización obedece a varias razones, intentando la primera reflejar las características que se observan en los árboles de la naturaleza. Hay que tener en cuenta que aunque el modelo es ese, se trata de un árbol con unas proporciones y limitaciones espaciales, por lo que será imposible dar cabida a todos los elementos que exhiben sus hermanos mayores. Se hará pues necesario realizar un proceso de simplificación, que buscará determinar la esencia de una escena natural real o imaginaria y que como cualquier otra expresión artística interpretará la realidad, evitando crear una imagen espejo de ella misma.
El principal objetivo de estos modelos será aparentar que un árbol es viejo. Los ejemplares jóvenes se caracterizan por mostrar una gran simetría, que se pierde con el tiempo. La influencia ambiental les imprimirá también un carácter y personalidad que les otorgará su individualidad. Con el tiempo alcanzarán la madurez y sus hojas tenderán a reducirse, sus crecimientos se volverán más pausados y su tendencia apical desaparecerá reequilibrándose toda su copa, lo que resultará en un ápice más redondeado. Todas estas normas nos permitirán clasificar los árboles dentro de un estilo, pero las características particulares de cada árbol los hará únicos.
Resultará sumamente importante conocer y aprender estas reglas, para posteriormente poder establecer variaciones dentro de las mismas. En definitiva, hay una serie de características superficiales importantes en los bonsáis que nos hablarán de sus cualidades, como son la forma o el color de las hojas, el carácter de la corteza y la madera, pero lo que verdaderamente nos atraerá en primera instancia será la forma y el estilo de un árbol (lo que los orientales llaman «los huesos del diseño»), ya que como cualquier esqueleto de un ser vivo sustentará todo lo demás y sin ellos su existencia será imposible.
En el arte del bonsái hay muchos estilos en los que formar los árboles y cada uno de ellos describe, como ya hemos explicado, una situación particular de un tipo de árbol que se puede encontrar en la naturaleza. En bonsáis de un solo árbol se pueden distinguir muchas variantes tales como «azotado por el viento» o «escoba», pero se considera que hay cinco estilos básicos que se pueden clasificar en función de la inclinación del tronco. Cuando queramos dar un estilo a un árbol generalmente uno de estos cinco diseños será adecuado, pero es importante no elegir precipitadamente. Se recomienda realizar un análisis de mayor detalle, para ver si con ligeras variaciones podemos sacar todo el potencial. Probando diferentes alternativas (por ejemplo, con un estilo inclinado), quizá consigamos que lo que parecía encajar a priori con un informal vertical ahora se convierta en un árbol con mucho más carácter. Mostrando una mentalidad abierta y dejando volar un poco la imaginación (dentro de unos límites), conseguiremos alcanzar el lado artístico de esta disciplina.
Los cinco estilos clásicos que veremos en este tema son: Chokkan, Moyogui, Shakan, Han-kengai y Kengai. En la clase se realizará un estudio detallado de cada una de estas formas, profundizando en todos los detalles y características propios del estilo, que al tratarse de manera pormenorizada nos servirán para definir con exactitud sus atributos y nos ayudarán cuando nos tengamos que enfrentar al reto de un nuevo diseño.
La clase en vivo se realizará el 26 de octubre a las 11 horas de España
